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domingo, 7 de febrero de 2010

Una campaña

Odio las cadenitas que se arman por correo. Las de facebook suelen ser peor. Pero las veces que son auténticas pueden impulsarte a la acción. Transcribo
Atiendo un Instituto (ISAH ) Y alli asiste una amiga padece de Endometrosis enfermedad que yo no sabiam que existia, es algo desagradable.

Ella me pidio escribiera un Relato para un concurso para apoyar a la organizacion ADAEM que se dedica a ayudar a las mujeres que padecen esta terrible enfermedad. El titulo del relato es "Madre e Hija sin Tregua"
El jurado me selecciono entre los finalista pero para ganar es por Votos
Es proceso es facil y rapido:
Si deseas apoyarme
  • Entra en www.adaem.org.es
  • A mano izquierda en cuadro verde que dice
  • VARIOS debajo marcar en Votacion de Relatos.
  • Buscar en la lista de Relatos el titulo " Madre e Hija Sin Tregua" y marcar un punto en el circulo que tiene al lado
  • Bajar al final de la pagina y marcar en VOTO
  • No puedes olvidar marcar al final de la pagina en la palabra Voto pues no se complementa la votacion.
  • Tambien encima del relato se puede evaluar de bueno o malo y dejar un comentario en la pagina. 
GRACIAS Y BENDICIONES!
Así que solo resta entrar en el enlace para votar

Y leer antes el relato, que en realidad es muy bueno

martes, 26 de enero de 2010

Un necesario cambio de roles

Resulta que el gobierno ha gastado más de lo que se proponía subsidiando el transporte público... Básicamente, debe entenderse que el Gobierno esta pagando las ganancias de los empresarios del transporte, lo que si por un lado parece anti-ético, por el otro raya en lo estúpido.

Uno de los principales problemas para que el sistema de transporte público se regule mediante las reglas del mercado (Oferta y demanda), es que es un servicio demasiado fundamental para la vida pública de un país: vida pública sobre la cual descansa el quehacer económico de la nación.

Ahora, yo no niego que por ahora sea un mal necesario que el gobierno se inmiscuya en el sistema de transporte público: de hecho, considero un cambio, que más que radical el siguiente paso lógico, el que el gobierno tome el total control del negocio.

Que no vengan con la poca rentabilidad del negocio: ya es poco rentable tanto para los empresarios como para el gobierno, que debe pagar sus utilidades; la verdadera ganancia es que el Estado podrá tomar un negocio poco rentable de unos pocos millones de dólares, en lugar de seguir manteniendo a todos los empresarios por sumas exorbitantes, tomando en cuenta que antes de estafar al gobierno, ya se ha estafado al público en general.

Además, existen otros temas que el gobierno podrá afrontar mejor que los empresarios: reordenamiento del sistema, rentas, modernización de flotas. Hagamos cuentas

jueves, 31 de diciembre de 2009

…Y al final

Supongo que esperan una poco de melancolía de mi parte en esta fecha. Todos se dejan invadir por cierto espíritu que enaltece sus corazones (el licor suele ayudarles)

Lo lamento. Me encuentro al fin sin buenas ideas, y creo que alguna parte de esa esencia colectiva debió habérseme impregnado, porque aún así trato de escribir algo que entone con el ambiente.
Y tampoco no quiero caer en los estúpidos trucos de publicidad, que dictan el menosprecio de estas fiestas para llamar la atención, por medio de la controversia.
Frasecitas gotiquillas como “estas fiestas no valen nada”, “son fechas sin nada especial”, y una larga serie de estúpidos etcéteras, no van conmigo.

Tampoco no son las festividades un santo de mi devoción: esto de las fechas especiales opacan el diario milagro de la vida. Te hacen creer que todo el año es una basura y que solo estos días valen la pena; que debes esforzarte (Trabajar más de gratis) para comprar buenos regalos, o si no, no eres nadie.

Este día lo plantean como el de la redención.
Nunca he imaginado un día del juicio: todos los días son un cotidiano ir y venir entre los tormentosos espacios y tiempos; cada día que se vive es perfecto para todo.
No hay momento especial, puesto que la sola existencia plantea el continuo milagro de algo maravilloso. Y la esencia de toda existencia es que los tiempos no existen; y un espíritu iluminado puede ver navidad en agosto, y año nuevo a las tres de la tarde.

Termino aquí antes de que empiece a sonar como tarjetas de regalo, o que termine haciendo alguno de mis inútiles esfuerzos por hacer poesía: esperando que alguien pueda sacar provecho de esto que escribo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La injuria suprema a mi sistema nervioso.

De seguir la digitación a este ritmo, peligran mis dedos de lastimarse: la alteración de mis nervios es tal, que casi brotan mis lágrimas ante una cólera de dimensiones épicas.
La razón, aparte de mi sensibilidad superlativa, es el ambiente al que cualquiera que ande por las calles capitalinas de San Salvador podrá constatar; y no es posible al menos insinuar una descripción de la caótica barahúnda que imperan en estos días.

¿Y siguen sin entender? Es que este comentario no lo podrán comprender a menos que hayan tenido la desdicha de pasear por las calles de San Salvador alguna vez. En plena época salvadoreña, esto es algo que no le deseo ni a mi peor enemigo extranjero.
Y entonces, empezarán a tomarme por un estúpido que fue a meterse a la boca del lobo y salió mordido… Les informo que un trágico inconveniente me obligo a salir a estas estúpidas calles que ahora representan un peligro para los nervios de cualquier persona.

En esta época, los conductores del transporte público conducen a una forma aún más estrepitosa que de costumbre, y aún a mí me parece inconcebible que sean capaces de hacerlo, ya que diariamente lo hace mal pero ahora cada conductos parece una homicida en potencia: y todo aquel que quiera hacer el papel de machito, se encuentra con otro que le hace la segunda voz en esta canción de idiotas: mientras tanto, los pobres pasajeros bajan todos los santos del cielos en busca de protección.


Si hablo de los vendedores… pocos creerán mis palabras, a menos que sean salvadoreños, pobres nosotros… Sus estentóreos gritos, los manoseos gratuitos, su pésima educación en la forma de tratarte, hablándote como si fueran reguetoneros estúpidos (valga la redundancia cíclica) y todo el comportamiento que demuestra una gran ánimo en su trabajo, pero un desconocimiento total de las técnicas de mercadotecnia adecuadas: y no desconozco lo importante que son por ahora para la economía familiar salvadoreña, pero no por ser útil debemos resignarnos a que los negocios informales sigan de esta manera.

¿Qué? ¿Acaso por ser tercermundista debo aguantarme una época navideña de magnitudes plebéyicas? ¡Ah!... ¿Qué me vaya a centros comerciales caros, que aumente mis estatus?

Sobre golpes, estados y recuerdos de infancia

De seguro, a nuestro señor canciller (¿recuerdan que soy salvadoreño, verdad?) nunca le dieron en la escuela medallita por su desempeño académico, de seguro siempre soñó estar en el podium de los niños destacados, figurar en el cuadro de honor de su colegio: y he de creer que este odio a las menciones honoríficas fue el que propició el despido del embajador salvadoreño en Honduras, Sr. Sufrido Ochoa Pérez.

Que el gobierno es provisional, que pudo ser o no bueno la destitución de Zelaya (pobrecito, y tantas ganas que tenía de gobernar que hasta andaba buscando reelección), y que nadie en el mundo muestra conmiseración alguna a los golpistas, no es motivo para que la relación que el embajador tuvo con el gobierno provisional sea razón de despido. Es embajador, no podía dejarles de hablar a los hondureños así nada más.
Si, suena raro lo de la medallita, es imperativo investigar porqué: para que el canciller le haya despedido, el embajador debe haber participado en el golpe de estado, solo una intromisión de este tipo puede valerle algo así.

Apenas he oído la noticia de caminos acá –mi tan preciado acceso a Internet-, y quería señalarles cuanto de esto es posible que nos espere en el futuro: minutos después, el noticiero refería ciertos proyectos de ley para reformar a los medios de telecomunicación, con el caballito troyano de reformar el espectro radial, para al fin reformar el contenido de que recibimos los salvadoreños…. Y que no lo estoy defendiendo del todo, porque no es el mejor que nuestra población pueda recibir, pero eso es otro día.

Es decir que ya empezó a mostrar la falta de dialogo y concertación que tanto le recriminan a los gobiernos de derecha: poco a poco se va transfigurando, supongo y temo que los pocos espacios de opinión se conviertan en centros de adoctrinamiento.
¿Apocalíptico verdad? Sinceramente espero que en esta reseña, haya primado mi faceta de escritor, más que la de adivino: suficientes tiranos tiene el mundo para uno más.

martes, 22 de diciembre de 2009

Otra cambio en las cuotas de poder.

Y me sorprende por otra parte, las cifras sobre afiliación religiosa que los sondeos de opinión expresan.
Existe uno de la UTEC, de la UCA y de un instituto de sondeo de opinión imaginario que trabaja en mi mente, en la utópica ciudad de Uqbar, que sin embargo tiene muchas relación con la vox populi que a diario tanteo en las conversaciones que se desarrollan en los autobuses de mi ciudad...

Realmente, algo que ya muchos aventurábamos de vez en cuando: que la iglesia católica esta perdiendo la tradicional hegemonía que gozaba en la religiosidad salvadoreña, y resulta que ahora muchos han emigrado su fe hacia uno de los más o menos elaborados esquemas protestantes: y se reconoce que los líderes de estas sectas (Que conste que este término en El Salvador ha perdido cualquier rasgo despectivo) también han adquirido un leve protagónico en la vida nacional; Saca ya participaba con ellos en alguna liturgia (De hecho lo han apoyado de cara a sus problemas) y Funes inauguró cierto templo...

Esto es bastante bueno: ¿Recuerdan cuánto defiendo la diversidad?... Resulta que frente a la dura época que se nos avecina (¿Debo mencionar más? Reactivación de la economía después de la crisis, una reestructuración de las fuerzas políticas de cara a las elecciones -que son siempre próximas-, etc.) será la opinión de estas instituciones las que de vez en cuando podrán expresar la voluntad del pueblo...

Lo importante ahora es que los líderes religiosos tomen, no solo con la alegría que de que más fieles representan más limosnas, sino también con la responsabilidad que implica ser la guía de tantas almas, el papel que deben desempeñar en la vida nacional.
Desde ese punto de vista, no debe extrañar a nadie que en poco tiempo veamos como los reporteros hacen rueda de prensa no solo en el Arzobispado de San Salvador, sino también frente al TAI u otro templo. Esperando aún

Sobre un personaje que no termina de entrar en escena

¿Será una alucinación mía -que debo decir son frecuentes-, o es que acaso nuestro arzobispo de San Salvador esta desempeñando un mayor protagonismo en los temas de interés nacional?
Lo veo con bastante frecuencia en los medios de comunicación, sentando su posición sobre la realidad salvadoreña: Claro que a veces no pasa de los típicos argumentos de “el pueblo, el pueblo” (La traducción correcta a su condición de prelado es “feligresía”, para ser más exactos y no pecar de facineroso ignorantes) pero por lo menos se esta preparando para ser un verdadero contralor en los tiempos que se vienen, ya saben: Funes queriendo escapar de sus destino, al que sus siniestros amigos de FMLN le encaminan; un país que deja la polarización política para caer en el resquebrajamiento de los partidos de mayor peso; a luchas intestinas en la Asamblea por nuevas alianzas de poder, en clara oposición a la voluntad popular...

Teniendo siempre presente que la iglesia católica no tiene las mejores relaciones con las doctrinas socialistas; rechazando como es bien sabido los fundamentos de la Teología de la Liberación, realizando “sutiles” reformas hasta que esta teoría no rebatiera la usual posición de la iglesia a nivel mundial.

Lo que veo es que nuestro obispo tiene una opinión que no siempre comparto (Nunca, a decir verdad), pero que, al igual que Voltaire, defiendo hasta la muerte... o al menos hasta que el punto de vista desde el cual los formula, nos permita tener un panorama más amplio de lo que esta sucediendo.

Egocentricamente hablando

Si claro, se supone que yo también debería estar empapado del espíritu salvadoreño: más de algún blog con diseñadores en planilla adecuan sus contenidos a la época; aunque espero que Internet nunca emule a los centros comerciales, y la temática exclusiva sea la navidad desde septiembre.

Y discurrir un par de horas sobre el significado de la navidad sería poco provechoso (y aunque de hecho lo este haciendo). Es bastante trillado decir, por una parte, que la navidad se ha convertido en un bastión de última hora para las grandes transnacionales (Y el concepto recuerda las luchas de los '80).
Por el otro, es casado decir que la navidad de encuentre en nuestros corazones: tantas veces observamos como las verdades más absolutas son ignoradas, o acaso tergiversadas bajo relativismos que acentúan nuestra hipocresía.

¿Entonces de que hablar este día? De las tradiciones, de los altos costos de la época, de la gente que nunca disfruta este día como es debido; nuestros sueños y aspiraciones, enmarcando la navidad dentro de las festividades de año nuevo... Lo cierto es que incluso yo estoy acostumbrado a ver esta época como una fecha de reflexión: hay que recordar que en El Salvador la mayoría de estudiantes esta de vacaciones, y ya que este ha sido el principal papel que he desempeñado, esta es la época en que me decido hacer todas esas cosas que no podría hacer todo el año: escribir poemas, cuentos, y alguna entrada absurda en este blog sobre otra de las cosas que solo me causan una extraña apatía...

viernes, 18 de diciembre de 2009

Volviendo al trabajo

Debe entenderse que de ahora en adelante, no volveré a escribir nada de más de una página de extensión; aunque eso signifique que el contenido de la barra de widgets supere al contenido en sí.
Tampoco no puedo dejar de opinar. Precisa denunciar los errores que voluntariamente o no se comenten, sobre todo cuando la mayoría de la población tienda a creer que son las mejores ideas del mundo.

Creo que recuerdan como trate el tema de los uniformes gratis: resulta que la idea es buena, pero no me parece que la logística sea la adecuada para un plan de esta magnitud.
Ahora el Plan Anticrisis: resulta que no fue una noticia de primera plana como debía ser, precisamente porque no había mucho que decir de ella; sin embargo, resulta que las reformas fiscales que Funes está implementando son motivo de preocupación.

Quiero recordar que estamos en el mundo real. Lo único que veo es una ridícula consigna de “castigar a los ricos por lo que han robado a los pobres”, pero hay que recordar que ladrones o no (Hipocresía aparte), son los empresarios lo que generan la riqueza de este país: ¿Costaba mucho esperar a que se recuperarán de la crisis, para que tus reformas tuvieran más capital al cual tasar?

Estamos en el mundo real: he dicho que hay no solo una buena idea basta, es necesario un plan preciso que la respalde. Un estudio que abarque más de lo estrictamente necesario, estudiando un panorama más amplio al que aparentemente se suscriben nuestros problemas.

En este caso, me refiero al momento histórico-económico que estamos pasando del cual muchas economías resurgirán más fuertes… Aunque hoy ya cobraste tu show a los empresarios; solo espero que des un buen espectáculo para que no se vayan a enojar más contigo.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Sigo quejándome de mi mismo.

El problema de hablar de política en es estos días –aparte de lo mal que lo hago – es que ya nadie quiere creer en ella: no hay un blog en Internet que hable enteramente de ella (el mío es uno de tantos así), a o al menos no tan abundantes como se pensaría.
En definitiva he visto que mezclan hasta carreras de autos, muñecas Barbie y música de Morodo.

Y para terminar de empeorar las cosas, resulta que no he definido aún mi ideología: izquierda, retrogrado; derecha, imperialista; el peor pecado es ser de centro, ya que en realidad nadie te toma en serio.
Se me ocurre hacer prosa: por fin que todos mis poemas lo parecen, y al menos esos tienen una gran afluencia de visitantes en otros sitios.
Y para colmo de males, resulta que en mi intención de promocionar este nombre, producto de mis accesos esquizofrénicos, hay otras webs que puntean en Google con él (Aunque no gracias a él).

Y como si eso no bastara, es posible que no reciba comentario alguno a esta entrada.

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Alguien lo vio en la tele?

No entendí nada de lo que el noticiero decía sobre la ¿reforma educativa? que el ministro de Educación de mi país, una persona notable en el manejo de armas, pretende implantar.
He de decir que se me hace necesario buscar el documento; pero, siguiendo la premisa de que el horror toma muchas formas, no quiero confrontar aún la esencia que los noticieros insinúan con esas escuetas citas.

Acabó de terminar mi bachillerato, muchos pensarán que a estas alturas de mi vida soy el menos indicado para hablar de educación en El Salvador, porque puedo guardar cierto recelo por las estructuras que pudieron darme gloria o perdición esto años. Recordar que la escuela es, con un carácter aún más acentuado que el hogar, el primer “sistema” al que un adolescente se enfrenta: el primer enemigo sistemático contra el que nuestra inmadura mente opone resistencia… En fin, debo aceptar que si estoy un poco molesto porque todavía me siento “enojado” con el sistema educativo salvadoreño.

Para empezar, puedo afirmar que lo que he escrito en estos pocos post, supera por mucho a lo que de mi propia inspiración he escrito en las tareas de todos estos años.
El sistema educativo de mi país inhibe por completo la imaginación de sus estudiantes, aquí no importa en realidad si has aprendido o no, solo importa que seas capaz de copiar bien, y no voy a continuar con una pintoresca relación de penas y glorias; lo que quiero es apuntar la gran dolencia de este sistema que es por ahora incapaz de formar al salvadoreño del futuro: siguen enseñando con vagas generalizaciones, usando temas arcaicos y no se esta prestando atención a la especialización.

Por ejemplo, nunca en mi vida me he visto obligado a mandarle una carta a alguien; cuando la edad me propicio comunicarme con personas en el extranjero, pude hacerlo por Internet, lo que de paso me fue abriendo puertas a otros mundos (muy distintos a mis escenas oníricas) Obvio que en aquella época los ciber café costaban una fortuna, pero me di cuenta de lo valioso que era, cuando me libré de las bibliotecas (A las que ir puede costarme la vida) bajando libros y material didáctico por Internet.

Se esta volviendo biográfico, lo sé. Y entiendo que mi historia no puede generalizarse: si embargo era mi preámbulo para que entendieras lo que sentí cuando a mis 17 años, mi profesor de Lenguaje y literatura tardó 4 horas clases impartiendo teoría sobre como elaborar una carta.

Lo que el sistema educativo de El Salvador necesita, es ante todo, una mayor cuota de presupuesto, aunque sea trillado pedirla: es la única manera de disminuir la brecha digital que nos va a cerrar pronto las puertas a las oportunidades que este siglo plantea.
Por otro lado, lo que necesita en replantear sus objetivos, eso significa que debe cambiar el esquema que usa a favor de uno que promueva un nuevo perfil del ciudadano salvadoreño.
Conste que no me refiero a un nuevo perfil ideológico copiado del sistema cubano, del que, aunque le desconozca a profundidad, entiendo que no debe promover una ideología más sana que la occidental basada en las teorías del nefasto Weber; ya que por lo menos en nuestras sociedades se puede aspirar mejores niveles de vida (Mañana hablaré de moral) y por tanto la existencia tiene más justificación que el trabajo.

El perfil del nuevo salvadoreño, próximo a imbuirse irremediablemente en la dinámica de la era de la información, debe suponer un humano más abierto a cambios, con nuevas perspectivas en la vida, desatado de ataduras culturales (Tal es la abominación del perreo) y sobre todo, una mente capaz trabajar en las nuevas formas que se están planteando a través de estos años. Más imaginación y menos esquemas: el prototipo del hombre trabajador (tal como he dicho antes) esta quedando desfasado para sociedades pequeñas como las nuestras, que quieren quitarse las etiquetas de “tercermundistas”

Espero haber aportado más que simples anécdotas. Y espero que el terror que se supone encierra ese dichoso plan no sean más amarillismo

Dicrepando con el pasado

Encontré de casualidad la vaga referencia a ciertos comentarios, que me obligan a considerarlos, puesto que no trascendieron en el debate que debieron hacerlo.
Fue el domingo 13 de septiembre, cuando el arzobispo de la San Salvador, Monseñor José Luis Escobar, exhortó a los partidos de oposición, (Que en El Salvador son constituidos por la derecha) a que se opusieran a la aprobación del presupuesto de la nación y de los prestamos necesarios (Según Swift, hasta los caballos tomaban por estúpido que un gobierno gastara más de lo que tenía en realidad). Esto se haría como presión para que fueran ratificadas las reformas a los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución salvadoreña, de forma tal que quedarían prohibidos los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Antes de nada, es preciso aclarar que en El Salvador, la homosexualidad no es especialmente alta, estadísticamente hablando
Recuerdo que ya esto fue un tema de polémica artificial: las últimas sesiones de la anterior asamblea legislativa obviaron la ratificación de leyes más importantes, y se abrió un intenso debate sobre quien no debe o no casarse.
La comunidad de homosexuales en el país, bastante escasa, reaccionó casi por arco reflejo cuando se vieron en el ojo del huracán, y no más de 30 personas hicieron algún tipo de manifestación al respecto. Entiendo que la comunidad en cuestión es bastante más grande que eso, pero lo que quedo claro es que ellos no están muy interesados en casarse, como los diputados quisieron hacer creer: de allí que solo fuera una polémica artificial.
Todas estas noticias apenas resonaban en los medios, vistas talvez como un eco de lo que a nivel internacional pasaba en esos momentos.

Puede parecer otro de mis temas meramente salvadoreño, pero más de alguno podrá encontrar en el la generalización de un tema, que es tan polémico en su generalización como cuando se estudia por partes; la humanidad parece haber dado grandes saltos y superado grandes barreras, pero la realidad cotidiana demuestra que aún nos llenamos de estúpidos prejuicios ante personas que son diferentes a nosotros.

He hablado de que nuestras diferencias es lo que hacen del genero humano un ente excepcional; este podría ser un axioma, muchos aún se atreven a atacar a ciertos grupos, y a satanizarlos hasta niveles sumamente ridículos; revisen arriba: el obispo pretendía que un atraso en el presupuesto de la nación, con todo lo que esto supone, estaba justificado si con eso se podía castigar a los homosexuales.
Entiendo que el la aprobación del presupuesto pueda atrasarse si algún sector cree que su tajada no es la suficiente para alcanzar los objetivos, pero secuestrar la estabilidad económica y social de un país entero por castigar un problema que no tenemos me parecen dogmas reaccionario que buscan la confrontación de una sociedad contra si misma.

Tantas tribus urbanas que pregonan abiertamente conductas homosexuales, emos por ejemplo, me hacen cuestionar quien será la mayoría dentro de algunos años… acepto que esta vez si sueno descabellado, pero solo hay que pensarlo un poco… mis hijos talvez no puedan casarse siendo heterosexuales, ya que sus derechos de minoría pueden haber sido pisoteados por el gobierno de una nueva mayoría, que es tan inflexible como lo fueron con ella. Estúpida venganza también, pero este es el realismo en la pesadilla.
Si tuviéramos que rechazar a todo homosexual por el simple hecho de serlo (No voy a ahondar en la naturaleza humana), sería alarmante saber cuantos científicos, artistas, y personas importantes al genero humano deberían ser borrados de los anales de la historia.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Después de la tormenta...

Jorge Meléndez, de Protección Civil en la Republica de El Salvador, denuncio hace unos días que muchas personas, de comunidades marginales, se han estado aprovechando de la tragedia que de la que hable hace poco: y sin mayor escrúpulo, está aprovechándose de la ayuda internacional que tanto los salvadoreños y países amigos (Aunque habrá que examinar la intención de algunos) han brindado a los damnificados.

Este es solo un pequeño preámbulo del escenario actual que estamos viviendo, a raíz de las lluvias –que algunos medios catalogaron como simple depresión, para otros fue onda tropical… en fin , lo que les convino más a sus amarillismo-.

Han pasado algunas cosas importantes: por un lado se esta pensando seriamente en reubicar varios asentamientos humanos, y el gobierno (Cosa rara) ha prometido ayuda (Siempre lo hacen…). Se han evaluado los daños y se habla de pérdidas en infraestructura de caminos y puentes que nos hacen retroceder algunos años.
Soy consiente de la situación, al menos por las noticias que los noticieros transmiten, y que al la semana pasada eran prácticamente todo el contenido que mostraban. Sin embargo espero que esto no se convierta en una excusa constante de la administración Funes, y como ya he dicho, decida implementar un plan de contingencia que sirva para afrontar los estragos de la tragedia desde antes que estos ocurran.

Volvamos un poco al asunto de los damnificados, del cual, dado mi condición humana, me es difícil desprenderme. Tragedia humana. No describiré más.
El asunto ahora es de los inescrupulosos (Término que en mi país se usa para descalificar a todo aquel que haga algo malo, a consecuencia del limitado vocabulario de los “periodistas”).
Son, en general, gente bastante pobre, que se están haciéndose pasar por damnificados para recibir ayuda. El titular de protección civil menciona una Comunidad Victoria 2000, ubicada en carretera a la Costa del Sol (Una de las principales playas acá) que no quieren volver a sus casas pese a que la inundación que sufrían ya fue solventada: ni siquiera quieren albergue porque no quieren que nadie más tenga el control de los donativos que les llegan.

Acepto: gente pobre que necesitaba ayuda aún antes de la tragedia. Dirán que los donativos son cuantiosos y que es posible sacar partido de la situación.
Tengo algunas cosas que objetar: aunque la ayuda sea cuantiosa, lo cierto es que no esta alcanzando para muchas victimas verdaderas, muchas están viviendo una verdadera crisis alimentaría en estos momentos, según me relata un amigo que hace poco participo, con la empresa en la que trabaja, de una campaña humanitaria para con las victimas en el municipio de San Martín, que a rasgos generales, pertenece a San Salvador, la capital.
Increíble. La ayuda que les había llegado es poca, y para colmo, algunos partidistas estúpidos (Se que no les es difícil adivinar que eran de la izquierda salvadoreña) estaban racionando las donaciones a favor de los miembros de su partido, cuya situación, a ver de mi amigo cuyo imparcialidad estimo, no era tanto la de un damnificado.
Y no hablar del turismo que se ha hecho en torno a la tragedia: decenas de personas se ha estado avocando a las zonas afectadas, solo para satisfacer el morbo de conocer de primera mano la situación. Ni siquiera llevan ayuda entre sus manos.

Parece truculento de mi parte estarle sacando los trapitos al sol, como decimos acá, a todo el mundo: sin embargo es necesario que alguien trate de ver las cosas desde un punto de vista más objetivo; porque si no, cualquiera hace lo que quiere y se escuda bajo la noción de “gestos humanitarios”,”tragedia humana”, que no entiendo como les permite vivir consigo mismos. La maldad puede tomar muchas formas.

San Salvador, 31 de octubre de 1998

viernes, 20 de noviembre de 2009

Cama de león

El problema de un estereotipo es que aún no se alcanza a comprender la verdadera función que ha desempeñado en la humanidad desde hace siglos: como todas mis opiniones, ni bueno ni malo: solo me es posible esbozar las que considero unas importantes consideraciones antes de que alguien pueda emitir un juicio más certero.

Para empezar hay que quitarnos las vendas de los ojos, y reconocer que todos seguimos un estereotipo. Todos buscamos una manera más o menos prefabricada a través de la cual expresar nuestra identidad. Considero que las identidades culturales (Propia de cada civilización y que representa la suma de lo colectivo) vienen a ser los primero estereotipos que las personas usaron.
Que después, con la creciente relación que los pueblos han tenido, los estereotipos se fueron ampliando más allá de las diferencias geográficas, y empezaron a estereotiparse otras actividades, tales como la agricultura, (La vida campesina tan aclamado por sencilla en muchos poemas antiguos) o la posición económica (La vida urbana, cuya naturaleza nunca se ha terminado de definir).

No es del todo censurable usar un estereotipo, así como no es censurable usar una plantilla para montar una página web: con la diagramación, diseño y la combinación de colores ya adecuados para alcanzar un aceptable nivel de calidad, podemos ocuparnos de cosas tales como la programación necesaria para que el sitio trascienda a la web 2.0. O el contenido, del cual estos blog son el mejor ejemplo: cualquier profesional en su área puede compartir a otros sus ideas, sin necesidad de haber ampliado sus conocimientos a las esferas de la programación, diseño o diagramación web.

Ese es la importancia de un estereotipo: que nos brinda un recipiente donde podemos depositar nuestras necesidades, para solventarlas en base a un esquema más o menos perfeccionado por otros; y, después de satisfacer esas necesidades, poder trascender más allá del estereotipo hasta alcanzar… lo que se quiera alcanzar.

Vamos a la parte fea de mi pequeña historia. Hoy en día existen estereotipos menos elaborados y más superficiales, que representan los esfuerzos de algunos por promover una falsa globalización: lo que evitaba en gran medida que los estereotipos hayan sido perjudiciales hasta ahora, es que eran miles, y en todos ellos primaba los principios humanistas más fundamentales. Hoy en día aparecen emos, reguetoneros, fresas (las famosas tribus urbanas de las que tanto se burlan en la Frikipedia) y en ningún momento representan un estereoripo viable: muchos de ellos dejarán de serlos en unos cuantos años: cuando el sistema que los creó los reclame para hacerlos parte de la fuerza laboral, deberán dejar esas tontos esquemas de niños tontos para adoptar uno vacío y sin sentido de trascendencia.

Pensando en los abogados de Marruecos

No soy globafóbico: de hecho considero más o menos plausible la loca idea de una cultura generalizada, aunque difiere abismalmente en los términos bajo los que esta debe formarse.

Para empezar, la globalización cultural que los medios influyentes tanto pregonan, esta supeditada a los oscuros (Mi elección de adjetivos es mala: trabajo en ello) intereses económicos de unos cuantos que pretenden, que al haber una cultura generalizada, sus esfuerzos publicitarios requerirán menos estudios de mercado, pues el mercado tendrá las características que ellos desean.
Sería de más soñado que pudieran implantar una cultura universal que estuviera basada en los más altos principios, donde la dignidad humana… Pero es vano el sueño: recordemos que son los mismos que han manifestado su arte a través de Nickelodeon o Daddy Yankke, así que no me esperaría nada bueno de ellos.

No hay que ser un genio para reconocer que nos encaminamos cada vez más a una cultura general que abarcará todas las geografías posibles: y que dentro de algunas centurias, las barreras que ahora nos separan (etnocentrismo, nacionalismos) van a borrarse irremediablemente.

Ante lo inevitable, repito que lo importante en plantearse en que términos vamos a adoptar un consenso universal: no se trata de imponer una cultura sobre otra, no se trata de imponer costumbres artificiales y estereotipos vanos y superficiales. En un comentario anterior dije que lo hermoso de este mundo era su infinita diversidad; globalización y diversidad no tienen porque ser conceptos divergentes: son en realidad, el objetivo y el esquema de un mismo proceso.

Por partes. Es de todos conocidos los ensayos que circulan en Internet sobre las comparativas entre Borges y Lovecraft. En mi opinión es un claro ejemplo de cómo globalizar la diversidad es el mejor esquema bajo el cual las ideas pueden crearse o renovarse: de que si el providenciano influyó en el Argentinean, o si este solo admiraba a aquel, o está claro; lo cierto es que más allá de eso sus obras presentan ciertas similitudes (Hoy en día se hay juicios de plagios por menos que eso). Estas similitudes demuestran que a pesar de las distancias geográficas y de época, la esencia de nuestra naturaleza parece encontrar los mismos caminos para expresarse, aunque en diferentes formas.

Esto también puede rememorar los ocultistas estudios sobre conocimiento telepático, y se que su sola insinuación me hacen ver como un loco descabellado (prácticamente un honor), o peor aún, como un niño que aún no madura, lo que me causaría gran pesar. Sin embargo no me estoy refiriendo al conocimiento, sino a la esencia del conocimiento y de cómo este es universal: que aunque ahora en día parezca la humanidad parezca una correlación de islas, tenemos que empezarla a ver como un todo que por ahora esta fragmentado.

Pero que con Internet esta buscando la manera de volver a integrarse.

Criticando a los vendedores de electrodomésticos de Las Bahamas

El etnocentrismo en la mayor limitación que le encuentro a la integración pacifica de toda la raza humana: no hay mayor error que juzgar a otros desde nuestra posición tomando a esta como la absoluta creación de una verdad indiscutible (Dogmáticamente…)
Es como si un vegetariano evaluara platillos elaborados a base de carne; o como si un diabético fuera el juez de un concurso de repostería: Obviamente la única forma que tiene para evaluar objetivamente estos trabajo es desde otra perspectiva: presentación, creatividad… todo aquello que pudiera entenderse como la abstracción propia de toda obra humana.
Dicho de esta manera es posible calificar la elegancia o la creatividad de los dibujos de un niño de cinco años; los esquemas de un ingeniero industrial o los diagramas preliminares de un diseñador web.

Porque en esencia, toda creación humana obedece a las mismas necesidades –que por otro lado aún no descubro- que se han visto solventadas a través de lo interpretación que hacemos de nuestro ambiente: creo que es la forma más básica de explicar la diversidad cultural, a la vez que la asombrosa correlación de varios elementos.
La religión por ejemplo: todas las culturas empiezan por una religión aunque ninguna (Salvo las contadas excepciones) se haya puesto de acuerdo para crear un sistema de tal naturaleza (Primordialmente, una filosofía primitiva).
Y sin embargo, las diferencias que hallamos en ellas solo obedecen a las diferencias que los ambientes de las distintas culturas les presentaban: que si en un lugar el dios principal usara fuego o relámpagos, dependía de cuenta importancia se le hubiera concedido a lo uno o a los otro en el diario vivir.

Mi mayor critica es para todo aquel que obvia la esencia, y se pone a criticar las vanas superficialidades del asunto. (Como lo único que me suelen decir sobre Amparo – de Amparanoia-: que no es tan fea pero que se hayan mejores bailarinas en un concierto de Reguetón, que dicho sea de paso debe escribirse así de acuerdo a las reglas españolas, y no es por venir a mostrar ínfulas de erudito…). Así el género humano nunca va escapar de la eterna incomprensión a la que confinamos a aquellos que son diferentes a los demás.

Sin embargo, no es necesario cuán importante es la integración de todo en todo, por sobre los regionalismos: cuando me vienen estas ideas a la mente, solo recuerdo muchas de las palabras de Borges, y en general su obra y vida que trataba de trascender más allá de sus argentinidad.
Y es obvio que sus raíces nunca le abandonaran: como siempre, son la parte más influyente en la obra de cualquiera (Y sea la obra que sea): Me atrevo a decir, con el peligro que resulta de hablar de alguien tan erudito, que buscaba su universalidad desde una visión argentina.

Soyapango, 12 de octubre de 1492

jueves, 19 de noviembre de 2009

No se vayan a enojar

Parezco el orgulloso padre en fiesta rosa de alguna de sus hijas, y al igual que el, yo también me siento orgulloso de verlas crecer día con día: y las veo como las mejores hijas del mundo aunque sean feas y toscas.

Así que ahora quiero que entres a esta dirección

Algunas notas sobre la inexistencia

y veas como voy subiendo poco a poco el 45% de toda mi obra literaria.
Basta decir que no me gusta hablar de mi mismo, de aquí en adelante espero hacer más honor a esta premisa, en virtud de la cual es que no voy a hacerte ninguna introducción a mi propio trabajo: espero que alguien quiera escribir una pequeña reseña sobre mí después de haberme leído, y decida postearla en algún lugar, avisándome después en los comentarios.

Cabe mencionar que, contrariando un poco mi espíritu de fraternidad, decidí limitar mi obra bajo una licencia privativa, ya que quiero protegerla del mal uso que las personas puedan darles, al intentar publicar como suyo lo que no les corresponde. No negándome a que puedas usarla para tus fines (Tales como hacer una seminario sobre demencia juvenil), pero tratando en la medida de lo posible de avisarme.

Supongo que no son tan malos. Aceptaré con orgullo cualquier comentario al despectivo al respecto

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Siguen las descargas a estas horas...

Estamos viendo un grave problema aquí, que lo que hace es ilustrar mi tesis sobre el desarrollo que toda buena idea debe tener.
A todas luces, he dicho que según cálculos, nos encaminamos a una crisis energética (A nivel de mercado nos referimos a la misma oferta pero más demanda) y lo más lógico es que debe contrarrestarse antes que sus efectos minen la economía, nunca subestimen la importancia de la electricidad hoy en día.

Bien, una buena idea. Ante un problema, se maquina una solución que solo en apariencia carece de innovación: lo cierto es que las zonas fueron escogidas más por el potencial de las zonas aledañas, lugares donde trasportarlas no va a implicar muchos gastos. Aunque no se crea, la idea ya se desarrollado bastante.
Sin embargo falta más. No se hicieron estudios exhaustivos acerca del impacto ambiental y social (Según la teoría de la conspiración se hicieron pero han sido ignorados) que fueran más allá de la lógica: es decir, que tengo tantas personas se van a ir, que tantos cultivos se vana perder, que tanto afectará al cauce del Lempa, cuyo caudal es de vital importancia para el equilibrio hidrográfico del país (La importancia de este río hoy en día es como la del Nilo para el antiguo Egipto).
Se necesitan pruebas contundentes para desvirtuar acusaciones, y estas deben estar plenamente publicadas para que, hasta quien no quiera leerlas, pueda hallarlas en Internet. Con lo fácil que es digitalizar documentos hoy en día.

Pero ahora hay grandes inconvenientes: no creo que el gobierno se decida a pagar estudios de este tipo, aunque sería los ideal. El problema es que debe buscarse una solución rápida (No me vaya a venir con programas de ahorro de energía, se que son necesarios pero no es el caso). No creo que pueda costear investigaciones para crear energía alternativa.

Lo que estamos viendo es un cado doble: por un lado se ha perdido una idea de gran potencial porque se no ha desarrollado, previniendo las posibles contrariedades que toda idea tenga; en este caso puede aducirse que es una maraña política por desvirtuar un proyecto tan anunciado.
Por el otro, sucede lo que lamentablemente ocurre hoy en día y que es dañino para cualquier organización; se desecha una buena idea por considerarla incompetente, pero no se ofrece nada a cambio. Por el momento no estamos hablando de la innovación del marketing de un producto: la idea nació de una necesidad que se ha estudiado.

Increíble las conclusiones a las que se llega si rasgamos un poco los velos de nuestros ojos.

Berleig, 9 de Mayo de 2012

Los Perros de Tíndalo y represas hidroelectricas

En “Los Perros de Tíndalo” Lovecraft hace decir a su personaje Halpin Chalmers que no podemos ver de la realidad sino una pequeña parte de ella. Claro, dicho en el contexto del Terror cósmico materalista suena a pueriles conceptos para adolescentes; pero en las ciencias sociales esto adquiere un significado axiomático.

Resulta que mis opiniones resultan solo una parte de lo que creo que es: he allí el gran problema: porque de lo poco que mis sentidos alcanzan a percibir de la realidad, opino solo lo que mi aún obtuso intelecto puede asimilar.

Para que se entienda, estoy aún saldando las cuentas que me dejó una extraña adolescencia (también aquí es lo mejor con que puede describirla) en un país que ha pasado de etapas históricas que parecía cuentos de Gabo, a nuevas etapas donde sectores muchos menos favorecido que la verdadera elite, tratan de vivir sus vidas como las series estadounidense (Esperando que transmitan algunas europeas).

Hablar de asuntos de interés nacional no es sencillo, pero es un mal tan necesario como respirar aire en un centro urbano, donde el 50% de lo que entra a tus pulmones es smog.

Según FUSADES (Que en mi país representa para muchos un baluarte en cuanto al estudio político y social se refiere) revela que en mi país El Salvador se usan más de 261 Mw de electricidad al año: que esta cantidad, para el 2017, se habrá triplicado y es necesario que se tomen medidas para evitar una incipiente crisis energética, en un país que, escapando de sus situación tercermundista, lo menos que necesita es que dentro de unos años pasemos algunos noches en la más completa de las oscuridades… Peor aún que un pesadilla de miseria, es que las empresas industriales que aún laboren (Espero que para ese entonces ya hayamos cambiado el rumbo de nuestros negocios) se hallen sin una de las principales fuerzas de trabajo.

Entonces vino una pasada administración y decidió construir, aprovechando la fuerza hídrica, una represa hidroeléctrica, que como comprenderán, tiene un beneficio doble: provee de electricidad y libera al país que las usa, de la dependencia hacia los hidrocarburos, que necesitaría si hace electricidad por ese medio.
Se dispusieron los planes y se decidieron los lugares: Buscales en el mapa, ambos son de vital importancia por los futuros planes que de ellos se tienen; sobre todo zona oriental –el de la derecha: también yo me confundo con los puntos cardinales- donde se tiene en mente el proyecto de un puerto, cuya historia es la de es estar construido y no ser usado.

El problema ahora es que de un día para otro decide suspender el proyecto de el chaparral, y dejando el otro en vilo, sin dar mayores explicaciones, algo que dicho sea de paso se ha convertido en una constante de su administración.
Los principales actores del caso piensan que se debe a que el precio de la obra se ha triplicado según los expertos. Costa 400 millones al principio y ahora resulta que no se hará con menos de $1,100 millones.
Otros aducen que, propio de los gobiernos de izquierda al que se supone se adscribe el mío -aunque nunca se haya declarado nada concreto- el presidente quiere hacer de la historia un espectáculo humanitario donde una obra de bienestar de tal importancia no se va a realizar para no dañar a los habitantes de la zona.

Y los últimos son los que siempre cuestionan la parte ecológica del proyecto, que si va a dañar esto. Siento decirlo, a mi me gustan los árboles, pero no hago manifestaciones ridículas contra el progreso: reciclo, critico, hay muchas líneas de acción donde se pueden hacer grandes cosas. No han presentado estudios serios que yo sepa: ¿Dónde están sus opiniones en Internet? Busquémoslas, de nuevo y veamos que poco o nada dicen.

Por otro lado, nadie niega que haya muchos que van a perder las tierras que trabajan (En torno al Chaparral se hará una laguna de unos 15 km), sus hogares y todo eso, sin embargo no estamos diciendo que los echen a la calle: claro que deben reubicársele, la pequeña fortuna que ganaban sembrando no debe salvarse en detrimento de la riqueza que produce el país en conjunto con obras así.

martes, 10 de noviembre de 2009

Despejando mitos sobre la algo trágico

Basta ver los titulares sobre la tragedia que una onda tropical dejo en suelo salvadoreño para darse caer en cuenta de que tan necesario es desarrollar un plan estratégico para hacerle frente, de manera coherente, a los problemas más apremiantes de un país.
Se que es sumamente macabro venir a echar en cara los errores cometidos sobre un tema tan trágico: no hablo de haber perdido la sede del mundial, hablo de vidas humanas que pudieron salvarse de haberse planeado.
No lo hago por atraer lectores; como siempre, mi papel es dar a conocer mis ideas, que aunque sumamente imperfectas, dan señales de crítica constructiva en el mejor de los casos.

Para empezar, habrán oído de nosotros: Un pueblo guerrero de estirpe maya, acostumbrados a sobreponernos incluso a cosas peores. Nuestra verdadera bendición. Pero es una lata tener que usarla; porque somos un país al que los fenómenos de la naturaleza nos lastiman continuamente, y no hemos sido capaces de desarrollar una verdadera política de estado que nos haga menos vulnerable frente a las crisis.

Estoy hablando de un plan perenne. No de comisiones ridículas que de vez en cuando dicen cosas estúpidas, sobre que “debería” o no hacerse. No se que es peor: si los terremotos o las tormentas tropicales, o talvez la ineficiencia (A veces creo que es mas bien estupidez de sus parte) de las instituciones que deberían velar por nosotros.

Para empezar hay que dejar en claro una posición que, respecto al tema, es la más elaborada. No hablemos de desastres naturales; pues se encierra cierta paradoja al analizar que, como tal, la naturaleza funciona como tal bajo sus propios paradigmas (Teoría del Caos) así que es inútil calificar de bueno o malo lo que de ella nos sucede.
Somos nosotros, la especie consiente –aunque en repetidas ocasiones esto se ponga en duda- la que debe tomar las acciones pertinentes para no salir lastimado.

Hablo de que el hombre no es el centro del universo: una dura realidad a la que aún no nos acostumbramos. La naturaleza no nos daña en ningún momento: somos nosotros los temerarios que buscamos el peligro en ella.

Para que tomes una idea, baste mencionar que mi país adolece del un profundo desorden, no solo urbano, sino también en toda la extensión de territorio nacional en cuanto a tierras habitables se refiere. Hay zonas residenciales construidas en zonas de alto riesgo; no hablo de marginales solamente: Hay al menos dos casos bien conocidos (Las Colinas, 2001) donde no hubo un estudio de habitabilidad por parte de las constructoras y todo terminó mal.
No hay una cultura de ingeniería antisísmica, no hay programas de prevención contra desastres, no hay planes de evacuación en ningún lado y en el colmo de los colmos el gobierno nunca designa alguna parte del presupuesto para las necesidades que ocasiona las emergencias, que por si no lo han notado, ocurren cada año.

También me parece la más cruel de las ironías que en un país que continuamente es azotado por tormentas tropicales y terremotos, no haya en su Universidad Nacional al menos carreras técnicas afines, si no que deben especializarse en el extranjero. Si bien es cierto que existe un Instituto especializado para estudiar estos caso, este no es claramente competente en cuanto todo esfuerzo que realice no forma parte de algo más grande.

He allí el gran problema. Un país golpeado por la naturaleza que no ha aprendido a ponerse protectores. Así de fácil. Acostumbrados a sufrir, cual si no estuviera en nuestras manos. Pero el tema medioambiental –que va más allá de sembrar arbolitos- no forma parte de un enfoque país verdadero.

Mi es un lugar peligroso para vivir, porque se piensa que pensar las cosas un rato es pérdida de tiempo. Aquí hablar de planeación y prevención es hablar de esfuerzos innecesarios.